La Ambición y Nuestros Prejuicios

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La ambición está estigmatizada porque la confundimos con la avaricia o la codicia cuando en realidad no es más que la voluntad de superarse, de conseguir lo que uno se propone.

 

La ambición es una energía poderosa. Es querer, crecer, tener, expandir, explorar, avanzar, descubrir, conseguir.

 

Intentar aplacar la ambición es querer luchar contra algo para lo que estamos programados como humanos que somos. No hay nada de malo en la ambición. ¿O crees que la Vida nos ha diseñado mal y piensas que debemos corregirlo?

 

Como te decía, la ambición está vinculada con el conseguir y la misma palabra ya lo indica: con-seguir. Alcanzar cosas y continuar alcanzando cosas, hitos, etapas, fases.

 

Nunca dejarás de querer más y mejor. Nunca.

 

Es muy gratificante cuando alcanzas un objetivo. Es la realización misma. Una sensación con la que te sientes pleno, orgulloso de ti mismo, poderoso, capaz y valioso.

 

Te invito a ser ambicioso sin censuras ni prejuicios. Sí, tú. Partiendo desde el punto donde estés. Da igual si estás en el más profundo de los agujeros y no sabes cómo saldrás de esta o si las cosas te vienen de cara y no osas pedirle más a la vida por temor a parecer desagradecido.

 

La ambición es necesaria porque sin ella retrocedemos, aflojamos y nos conformamos con una vida gris.

 

Es como las cuerdas de un violín. Debes tensarlas a diario para que el instrumento esté afinado y produzca la melodía correcta. Tu ambición es esa tensión, la misma que te permite avanzar y no tirar para atrás.

 

Pero no nos damos permiso y escondemos nuestra ambición, algo tan absurdo como esconder el hambre, el sueño o la sed. La vemos como algo sucio debido a filosofías religiosas y espirituales que nos hacen creer que querer es la fuente de nuestra infelicidad y que debemos aplacar esas ansias y aceptar las cosas como son.

 

Y yo te digo desde aquí que la NO realización de tus deseos y la aceptación de situaciones que quieres cambiar (y deberías) es la fuente de tu infelicidad.

 

Lo que hace la vida luminosa es la realización y materialización de tus objetivos. Uno tras otro.

 

Alcanzar tus metas y anhelos te convierte en una persona realiza. No conseguir tus metas y anhelos te vuelve una persona frustrada, una arma cargada de críticas, envidia y amargura que dispara contra toda aquella persona que ose ir a por lo que quiere y tenga la desfachatez de, encima, conseguirlo, y restregarte por la cara lo que tú no hiciste o conseguiste.

 

Nuestra sociedad señala con el dedo al que es ambicioso. Incluso usa ese término como insulto: “Es una ambiciosa”. Cuando lo irónico es que sin ella, no existiría ninguno de los avances de la humanidad: la imprenta, la electricidad, internet, los derechos humanos, la educación y sanidad pública, you name it.

 

Criticamos para destruir porque ese es el propósito final de la crítica: eliminar o amedrentar a quien refleje lo que uno mismo no tiene o no es. Pero dejaré el tema de la crítica para otro día…

 

Impregnamos nuestra ambición con culpa.

 

Nos decimos cosas como “no puedes tenerlo todo” o “afortunado en el amor, etc…” debido a decepciones que va haciendo nuestra mochila cada vez más pesada.

¿Dónde está escrito que no puedas tener el amor de tu vida a tu lado, un negocio próspero y ser feliz con tu trabajo? ¿Por qué debería esto ser castigado? ¿Por qué no deberíamos conseguirlo todo? Dime ¿Por qué no? No hablamos de niveles de dificultad, sino de posibilidades y capacidades.

 

Por supuesto que podemos tenerlo todo, por supuesto que debemos darnos permiso para querer lo que queremos con libertad y sin remordimientos. Porque para tener todo lo que anhelamos, primero hay que creerlo posible, pero esto es otra conversación.

 

El “no se puede tener todo” es una frase que usamos como bálsamo para no pensar en lo que, a pesar de no tener y no haber conseguido aún seguimos queriendo. Porque tus anhelos te perseguirán toda tu vida, aunque intentes enterrarlos en el más oscuro y polvoriento rincón de tu corazón. Tus anhelos no son cajas de cartón que puedas olvidar en un trastero.

 

Yo misma trabajo en mí este estigma, no me creas libre de él. Yo debo hacer un jaque mate a mi fronterizo cada vez que le pido a la vida más o mejor. Porque ser ambicioso no te hace peor persona. ¿Lo sabes, verdad?

 

Mi ambición es la que me mantiene en movimiento. Mi ambición para un vida mejor y plena. Porque tal como lo veo yo, a esta vida hemos venido a realizarnos y a ser felices, a vivirla en nuestro máximo potencial, a tener la vida que queremos trascendiendo los problemas, retos y miedos que nos vayan surgiendo.

 

Las mujeres lo llevamos especialmente mal. A pesar de lo avances, muchas mujeres se sienten culpables por tener hijos y querer igualmente triunfar profesionalmente. Por ser ambiciosas en sus carreras y empresas. Se sienten culpables porque desde milenios nos han vendido que una vez eres madre tu voluntad se reduce a las señales que da el hipotálamo, el cerebro más reptil, y sólo quieres ser madre. Y aunque ciertamente, para muchas mujeres eso es lo que quieren (y me parece estupendo y muy lícito) para muchas otras ser sólo madres no es suficiente. Y eso no tiene nada que ver con la intensidad con que quieran a sus hijos.

 

En nuestras relaciones de pareja sucede lo mismo. Un desequilibrio en la ambición afecta profundamente la relación. Cuando uno quiere conseguir cosas y el otro se conforma con el status quo e incluso critica a quien quiere más, la relación se descompensa. Uno de los dos tendrá que hacer alguna concesión. Bien sea porque el que no quiere nada más se pone la pilas y se sube al carro o bien  porque el otro se conforma y sesga su ambición, aún a riesgo de la frustración que vendrá de ello.

 

Por el bien de tu empresa necesitas ambición. De lo contrario, entrarás en el tedio y la pachorra. Aflojarás. Es como quien quiere nadar hacia una boya pero nada con desidia. La corriente lo apartará porque no hay suficiente intención y potencia en su acción. No llegará.

 

Una de las mejores maneras que yo he encontrado para reconciliarme con mi ambición es a través del fino equilibro entre estar agradecida por lo que tengo y el deseo de conseguir y alcanzar nuevas metas. Es como se le dijera a la Vida “¡Gracias, no te decepcionaré!”.

 

Y aunque, al igual que Marc Vidal, pienso que la ambición sin valores y principios puede ser mezquina, creo que necesitamos reconciliarnos que esa parte de nosotros que quiere cosas y dejarnos de argumentos como “yo no quiero ser rico, sólo quiero estar tranquilo, permitirme mis cosas, etc” o “el dinero no es importante” o “las cosas no son importante, eso es ser materialista”

 

Pensamos que es erróneo y sucio querer cosas: doblar facturación, alcanzar hitos importantes, tener un piso precioso, poder comer fuera siempre que nos venga en gana. ¿En serio? Porque a mí no me molestaría para nada hacer y tener todas estas cosas con total despreocupación. Y para estar despreocupado de estas cosas, hay que no estar peleado con las cosas materiales de la vida y menos, con el dinero.

 

Conseguir éxito empresarial o riqueza no te convierte en una persona superficial ni te incapacita para disfrutar y apreciar las pequeñas cosas de la vida y ser consciente de que al final son esas pequeñas cosas, las que apenas cuestan dinero, las que determinan gran parte de tu felicidad.

 

¿Cuán grande son tus sueños?

 

No tenemos objetivos suficientemente grandes o osados.

 

Castramos nuestros sueño y objetivos a largo plazo porque, desde nuestra mente cortoplacista, no vemos la manera factible de materializar nuestros sueños. Trágico.

 

No estoy hablando necesariamente de grandes proezas. No tienes por qué querer combatir el cambio climático o erradicar la pobreza mundial. Tus sueño pueden ser más locales y de menor escala. Pero ten en cuenta que, en última instancia, son tus sueños los que dan sentido a tu vida.

 

Una manera para definir tus sueños es pensar en qué quieres a diez años vista. ¿Qué quieres que haya en tu vida? ¿Qué quieres hacer, dónde quieres estar, quién quieres que haya? Tu sueño a largo plazo puede ser escribir tu libro, tener una masia en el Empordà o tener un imperio que te facture 5 millones anuales, ser coleccionista de arte, tener una fundación o vivir de rentas y no volver a dar palo al agua. No hay censuras. Son tus sueños.

 

Lo que está claro es que tu sueño debe ser tan osado y estar tan lejos de donde ahora te encuentras que no sepas cómo va a ocurrir. Tu sueño debe darte vértigo. Si no te asusta, es que no es suficientemente grande.

 

No debe haber nada a tu alrededor que indique cómo vas a hacerlo o si es posible. Porque en el momento que esto empiece a verse claro (cómo lo conseguirás y qué pasos debes hacer) tu sueño se habrá movido en el eje y habrá pasado a ser un objetivo a medio plazo. ¿Lo ves? Tu lista de sueños debe estar siempre nutrida por sueños que parezcan siempre inalcanzables sin pasarlos por la auditoría del criterio y el sentido común.

 

Todo empieza con un sueño. Así que date permiso para soñar y quererlo. Es lo más sensato que puedes hacer. Da rienda suelta a tu ambición.

 

Esta es mi sugerencia y mi práctica

1.- Agradece lo que ya tienes y/o has conseguido. Puede ser material, situaciones o personas a tu alrededor.

2.- Relaciónate con personas que quieran más y mejor, se no se conformen con lo que hay y que aspiren a vivir la vida en su máximo potencial. Construye amistades de éxito, personas que te apoyen, animen, y motiven a pensar en grande, a construir castillos en el aire y a pasar a la acción. Gente que no sienta envidia por tu progreso y logros porque está tan ocupada con su propia realización personal y materialización de su propia felicidad que ni se le pase por la cabeza.

3.- Y por último, sueña en grande. Con descaro. Como un niño pequeño. Sin pensar si es posible o razonable. Crea tu lista de sueños y nútrela con nuevos sueños a medida que tus viejos sueños se aproximen y vayan concretándose en pasos específicos.

 

Un abrazo,

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Maï

Necesitamos más ambición y relacionarnos con personas que también buscar ser mejores. Creo que tu reflexión hará pensar a más de uno que se quedó en su día dormido en los laureles. Gracias Laura 🙂

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Mari Angeles Campos

Hola Laura! hace tiempo empecé una dieta severa…dieta de noticias económicas, dieta de personas que se quejan constantemente…y sinceramente, puede que no tenga más, pero sí mejor calidad de vida.
Permisividad creo que sería la palabra clave, darnos permiso a soñar y a ser nosotras mismas lo que queramos, y tener la confianza suficiente en nuestros proyectos como para no tener en cuenta esas voces que en nuestro entorno nos hablan o nos miran mal, me encanta la idea de pensar que podemos llegar a donde queramos llegar y que no construyamos nosotras mismas nuestro techo de cristal.
Me ha encantado tu artículo, saludos!!

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Laura Ribas

Hola Mari Ángeles, me gusta esa dieta 😉

Sí, creo que nuestro miedos y creencias son nuestro peor enemigo para conseguir lo que queremos. Muchas gracias por tu aportación! 🙂

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Mari Carmen Martín

Es agradable ver que no soy la unica que lleva esa “dieta” 🙂

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Ana Díaz

Hola Laura, menudo post! Es uno de los mas completos y llenos de energía que había leído en mucho tiempo. Todo motivador si señora! Me ha encantado leer eso de que “Por el bien de tu empresa necesitas ambición. De lo contrario, entrarás en el tedio y la pachorra” No sabía que usabais ese término de “pachorra” por la ciudad condal. XD Por supuesto, totalmente de acuerdo en todo lo que expones, lástima que aún sigan las creencias religiosas, machismo y las frases de consolación y conformismo para seguir siendo igual de mediocres que siempre. En fin! voy a archivar este post para leerlo cada vez que me miren mal por hacer cada día mas cosas y ponerme metas, formarme, hacer cosas diferentes, mientras el resto solo hace eso, MIRARME MAL! Que tengas buena semana y ánimo que veo que estas entre los primeros puestos de los bitácoras, al final será otra cosa cumplida 😉

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Laura Ribas

Ana! Muchas gracias por tus palabras! Por suerte, nos vamos dando cuenta de lo que sucede y poco a poco vamos venciendo prejuicios y actitudes que nos mantienen en el reino de lo malo conocido 🙂

Un abrazo!

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dani

Bueno,

La acepción negativa de “ambición” seguro que no es tan absurda, algo habrá de cierto, lo que no te quita razón en cómo hay que plantearse la vida.

Según la RAE:
Ambición: deseo ardiente de conseguir poder, riquezas, dignidades o fama.

Puedes querer mas, mejorar tu negocio, mejorar tu trabajo, e incluso tus pertenencias materiales, sin necesidad de tener un deseo ARDIENTE como el de la definición.

En el instituto nos enseñaron la diferencia entre QUERER y DESEAR. Está muy bien QUERER mejorar cualquier cosa, pero hay que tener cuidado con lo que se DESEA.

Lo que pasa que el concepto ambición no es el mismo para todos. Por ejemplo para mí, ser ambicioso, en su parte negativa, consiste en querer ser lo que no se es, o en querer ser lo que, en el fondo, se sabe que nunca se llegará a ser, pero no se quiere aceptar.

Tu has dado a la palabra ambición, el significado de simplemente no ser conformista. Quizá no esté tan claro que ambición es lo contrario de conformismo. Supongo que estás hablando de tener un grado de ambición.

Podría ser interesante aclarar el concepto, analizar los distintos significados que le da la gente, según el lugar donde viven, o según su sociedad, e intentar entender de dónde viene esa mala fama del concepto “ambición”, para después sacar lo bueno de ella, eliminar lo malo, y quizá obtener un concepto nuevo designado con “otro palabro”….

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Laura Ribas

Hola Dani, no estoy de acuedo con la descripción que da la RAE, aunque se trate de la RAE 🙂

Aportas un punto de vista interesante. Querer ser lo que no se es no es malo, es sólo un camino. Uno deberá avanzan y evolucionar hasta conserguir ser quien quiere ser. No hay nada de malo en eso. De hecho, es la misma naturaleza del cambio. Yo quiero ser madre y no lo soy aún. Por ejemplo.

Otra cosa es querer ser lo que no se es ipso facto, con lo cual estaríamos hablando de mentira o autoengaño.

Por otro lado, ¿por qué hay que tener cuidado con lo que se desea? ¿Para evitar decepciones? De hecho, todos los anhelos que nos surgen son posibles. Si no, no serían nuestros. Yo no quiero ser astronauta o bailarina porque no puedo serlo, pero sí puedo soñar con ser una autora publicada y reconocida. Porque es posible. ¿Que puede suceder ahora mismo? No. Tengo todo un camino que hacer y muchos cambios peronales, ¿Que lo conseguiré? En eso estoy 🙂

Un abrazo

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BLANCA

Estoy de acuerdo con lo que comentas Dani, es más, yo creo que la palabra que es sinónima al sentido que le otorga Laura a la palabra “ambición” es SUPERACIÓN o afán de superación, lo que refiere también al instinto de superación personal al que gracias a el la humanidad ha evolucionado y se han logrado y se logran los avances científicos y tecnológicos. No obstante entiendo el significado que le quiere dar Laura y por cierto me gusta lo que comenta, sobretodo eso de que sin valores la ambición puede ser mezquina!! Por desgracia, la ambición de muchos es sinónimo de avaricia y codicia, entre otras cosas…

Un saludo

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Ana Belen Martinez

Hola Laura!!
Si algo he aprendido en este tiempo es que hay que tener ambición, ser muy positivo y pasar de los malos rollos y por supuesto sin perder nunca de vista nuestros valores. Cuando me encuentro con gente que todo son quejas, agobios y ¡esto no va a ninguna parte! salgo corriendo, estos temas no me interesan. Me he sentido muy identificada con la parte de ser mujer y madre, cuando esto sucede si a tu alrededor no te animan, puedes caer en la más absoluta desidia, pensar que debes ser la mejor madre del mundo y que no es compatible con tu trabajo, y nada más lejos de la realidad, puedes ser la mejor madre del mundo, estar feliz con tu trabajo y sentirte realizada pero hay que buscar el equilibrio y totalmente de acuerdo, hay que tener ambición.
Me ha encantado el post, bien completo. Saludos 🙂

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victor

Hola Laura, el principal problema es tener claro donde quieres llegar. Actualmente yo estoy bastante desmotivado y sigo sin saber “que quiero ser de mayor”, ¿hay alguna forma de saberlo?
Un beso

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Begoña

Excelente artículo Laura! por supuesto que adelante con el libro!
Va en la línea de una frase que siempre me acompaña: La única diferencia entre un sueño y un objetivo es una fecha.

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Judit Guirado

Hola Laura,
Me ha encantado tu post, como siempre! pero esta vez te has superado, sí señor. Creo que hace falta ambición o que tu sueño sea no dejar nunca de soñar… De pequeños soñamos y creamos por instinto, pero poco a poco alguien se encarga de cortar nuestras alas hasta el punto de olvidar que un día tuvimos alas… y luego debemos convencernos de ello..vaya tarea!!
Me has hecho recordar una película que me encantó “en busca de la felicidad”. Se da una conversación entre padre e hijo en una cancha de básquet que no tiene precio!!
Gracias por podernos las pilas con tus posts!
Besos grandes como sueños
Judit

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Josefa Gómez Amate

Me ha gustado mucho el post, y a pesar de ser largo no podía dejar de leerlo porque hasta ahora no me había dado cuenta de que conformarse con lo que te toca es no luchar por lo que quieres. Además el hecho de que los demás pienses que no te mueves en el camino correcto porque les parece que te estás apartando de lo que se considera seguro y tradicional y en el fondo piensan aunque no te lo digan que es a lo que te tocará volver cuando fracases en tu idea de tener tu propio negocio, te está llevando a pensar tú misma en esa posibilidad y que te convenzas a ti misma que de que te conformas con lo mínimo, cuando lo que deseas es lo máximo. Creo que después de tus reflexiones voy a tomar otra actitud y me voy a atrever a soñar con lo que realmente deseo y a emplear toda mi motivación a conseguirlo.

Gracias Laura.

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Laura Ribas

Josefa –> “hasta ahora no me había dado cuenta de que conformarse con lo que te toca es no luchar por lo que quieres” La has clavado. Muchísimas gracias por tu aportación!!! 🙂 y Sigue adelante!

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Cristina

Me gusta muchiiiiiimo. Cuando en los artículos muestras tu parte más interna y “desnudas” un poco de tí mismo es la mejor manera de conectar con los demás, con sus emociones, así que espero que no tardes en terminarlo para poder leerlo entero. Seguro que será un éxito!!!

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Laura Ribas

Cristina! Muchísimas gracias por tus ánimos! Escribir este libro está siendo un gran trabajo introspectivo. Mostrarse, da miedo, pero espero que el resultado valga la pena.

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mariantonia

Me ha encantado! Que problemillas tenemos con esto, eh?! A cambiar creencias se ha dicho!! Me ha encantado, de verdad verdadera!

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Albert Salvany

Querida Laura,

La verdad es que hacía mucho tiempo que no leía algo así, y vayan por delante mis felicitaciones por este artículo, grande de verdad… Un artículo en donde vas hasta lo más profundo para llegar a lo más alto, o al menos intentarlo. Creo que refleja perfectamente nuestra estructura social, al menos en un país como éste, en donde el emprendedor, la persona con iniciativa, con ideas, con criterios, crítica con el orden establecido no tiene cabida y es marginada hasta por sus semejantes en base a vete a saber que tipo de sentimientos (envidia, desconocimiento, miedo).

Nos han programado para vivir en nuestra zona de confort y en que más allá de eso no existe nada, el vacío más absoluto. Yo desde hace tiempo intento luchar contra eso, y mi percepción del artículo, sin desemercerlo en absoluto, se habrá visto favorecida seguramente por mi situación actual. Mi situación laboral es un poco complicada en estos momentos, en los cuáles me hallo en una encrucijada.

Inicié hace dos años un proyecto de vida, el cual he hecho discurrir en paralelo a mi vida convencional de trabajador asalariado. Este proyecto, a costa de interminables horas de trabajo robadas a todo (hijos, familia, sueño…) ha ido creciendo y tiene podríamos decir, una buena salud. Su desarrollo es muy bueno y va creciendo día a día… cosa que quiere decir que cada día exige más, y yo empiezo a estar al límite. Aun es prematuro para confirmar un éxito, y el retorno a día de hoy es reducido, pero esperanzador. Todas mis ilusiones y fuerzas han sido depositadas en él, a costa de grandes sacrificios, y ahora que mi ocupación actual empieza a dar signos de flaqueza estoy en un gran dilema.

El dilema precisamente es si debo ser ambicioso y quiero lanzarme a por el sueño o sigo intentando navegar entre dos aguas, cada vez con menor éxito, todo hay que decirlo. En este contexto, este artículo me viene como agua de Mayo y te hace reflexionar sobre lo que queremos, lo que deseamos en esta vida, y que no está prohibido soñar, que las dudas son normales pero debemos luchar por alcanzar nuestros sueños, por muy lejanos que parezcan

Gracias Laura, por estar ahí

Saludos

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Laura Ribas

Albert, muchísimas gracias por tu comentario! Y qué alegría saber que tu proyecto está funcionando! Tomar la decisión que planteas siempre es muy muy difícil! Pero la vida se encarga de darte siempre un empujón. Un día te verás obligado a elegir y entonces sabrás que ha llegado el momento de dar el salto 🙂

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Beatriz

Ay! la ambición… a cuantos malos entendidos nos lleva esa palabra.
Como bien dices Laura, esta estigmatizada. Una personal ambiciosa no es buena y si además es mujer no es ambiciosa es trepa o cosas peores.
Sin embargo estoy contigo. Sí a querer mejorar, sí a quiere más y mejor, sí a poder decidir hasta donde.
El día que el humano deje de ser ambicioso empezara a morir como especie.
El capítulo de muestra es “ambicioso” largo, pero mira cuanta gente lo hemos leído todo 😉
Adelante con todo hoy y siempre!!

Un saludo grande
Beatriz.

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Laura Ribas

Hola Beatriz! Muchas gracias por tu aportación! 🙂 Sí, el tema de la ambición en la mujer está mal llevado. Menos mal que tenemos la oportunidad de cambiar esta situación!

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Laura

100% de acuerdo contigo Laura. Muy mucho. Y junto con pensar en grande, en enorme, en infinito creo que hay 2 aspectos básicos más: el confiar completamente contigo misma y ser muy sincera también contigo misma. Con todo esto en la mochila el futuro está realmente en tus manos. Mil gracias por este escrito, comparto!

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Laura Ribas

Estoy de acuerdo contigo. Somos más capaces de los que pensamos y a la vez el autoengaño no nos lleva a ninguna parte. un abrazo!

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Trackday Catalonia

Mi ambición no es ganar mucho dinero o ganar el triple de lo que gano ahora, sinó trabajar de algo que me llene plenamente.

“Quien tiene un trabajo que le gusta no trabaja un solo día en su vida”.

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MariCarmen

Hola Laura, me ha encantado tu post, es más :), estoy deseando leer el libro, si todo es como este post, te felicito!! va a ser una
estupenda herramienta para hacernos mejores, más sabios y más felices.
Un abrazo

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ANGELICA VARON

Wow, Laura! Qué inspiradora eres! Si con tan sólo un fragmento logras transmitir tal asertividad, no me imagino el libro…tienes el éxito más que asegurado, es que no sólo es lo acertado y centrado de tus pensamientos, sino la magia que llevan tus palabras…es ese poder de contagiar “buena vibra” y de hacerlo ver todo tan diferente lo que te hace única. Enhorabuena por tu libro! …Estaré muy atenta al lanzamiento porque obviamente lo quiero para mi…gracias por ofrecer siempre tanto de ti!
Un fuerte abrazo!

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Elizabeth

Trasmites fuerza valor y pasión por los sueños .Valores muy difíciles de trasmitir con comunicación verbal que lleguen a todos los sentidos y tu vas y lo pragmas en un libro eres una monstrua estoy deseando que lo termines y nos des el privilegio de poder llenarnos de tu fuerza y pasión atraves del libro . Un saludo 😉

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Eduard

Laura, éste artículo ha sido genial, ¡así que felicidades! Me siento muy identificado con su contenido y su mensaje. De hecho, me ha tocado en el alma la idea de escoger bien tu círculo de amistades y me doy cuenta de que parte del mío se nutre de hiperrealismo, crítica y datos estadísticos ideales para borrar la ilusión de un plumazo.

A menudo me siento el niño ingenuo de turno, el que se cree el sueño americano, etc. Es un reto increíble el saber tomar distancia de tanto derrotismo y darte el permiso y la obligación de soñar, creer y luchar por lo que quieres.

Aprovecho para decir que tus ideas son muy valiosas para el proyecto que puedo desarrollar en la empresa donde trabajo, donde se valora mucho la mentalidad emprendedora 🙂

Gracias de nuevo por recordarnos que merecemos y debemos luchar sin fin por nuestros sueños. Un abrazo 😉

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Laura Ribas

Eduard, muchas gracias por tu comentario! Hay demeasiados hiperralistas sueltos por ahí. Miedo me dan! Piensa que todo lobro empezó siendo un sueño y que la imaginación es la fuente de la que bebe la innovación y progreso.

Cuídate de esas compañías y busca gente que te apoye y energice 🙂

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Montse

Hola Laura,
Felicitaciones ya tienes muchas. El artículo es muy motivador, tienen razón, pero me ha despertado una duda. ¿Cómo concilias esta ambición infinita con un mundo donde los recursos (por no hablar de fuerzas) son limitados?
¿Es justo fomentar una ambición ilimitada en todos nuestras actividades comerciales? ¿No es un poco esa ambición la que ha llevado a esta situación?
Entiendo que la creatividad del ser humano es ilimitada, que podemos hacer cosas maravillosas y enriquecer este mundo de formas que ni nos imaginamos, pero ambición ilimitada siempre y para todos… ¿Estás segura?
Un saludo

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Laura Ribas

Hola Montse, ¡gracias por tu pregunta y enriquecer la conversación! En mi texto intento hacer que la gente se reconcilie con el querer, con la ambición, porque por norma general, la mayoría estamos peleados con eso y hace que sesquemos nuestros sueños de más y mejor.

La situación a la que hemos llegado es debido a la avarcia de unos poco, no a la ambición. Avaricia = afán o deseo desordenado y excesivo de poseer riquezas para atesorarlas.

EL límite está en el momento en que uno alcanza su sueño. En ese momento, surge un nuevo objetivo. Este no tiene por qué ser necesariamente material, que creo que es al que tú haces referencia. Por ejemplo, yo puedo querer éxito profesional y prosperidad económica pero también crear una familia o encontrar mi compañero de vida. Eso es también ambición: querer más de la vida y mejor.

Por otro lado, das a entender que los recursos (deduzco, el dinero) es finito. El dinero no es finito. Es una invención del ser humano, una abstracción y representación del valor de las cosas, una medida. No es como el agua potable, el oro, el cobre o el petróleo. Sobre este tema, el dinero, quiero hablar también en algún capítulo del libro.

Evidentemente, los valores y principios hacen la ambición construvtiva y creativa.

Sí creo que la ambición (como yo la entiendo) debería ser ilimitada y es un derecho de todos.

Un abrazo!

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antonReina

Querida Laura, has tratado el tema de manera sublime. Se nota que estás trabajando y evolucionando muchísimo personalmente. Gracias por compartirlo, te auguramos un gran exitazo!!!
Leerte por correo me ha recordado un libro: “El hombre en busca de sentido” de Victor Frankl, un psiquiatra austríaco que sobrevivió a varios campos de concentración alemanes. Analizó el fenómeno de la vida y la muerte en primera persona, concluyendo que la vida no es equilibrio sino tensión. Sólo sobreviven aquellos que tienen una meta, un porqué, un sentido para su existencia, algo por lo que morir.

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Laura Ribas

Hola Anton. El Hombre En Busca de Sentido fue un libro que me hizo pensar mucho. De obligada lectura. Muchas gracias por tu comentario! Tenertte por aquí lo hace más fácil 🙂

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Jonathan

Hola Laura, Me pareció muy bueno tu publicación es de gran placer ver y leer tus artículos me lleno de emoción y me dan motivación en la forma en la que te expresas. Éxitos con tu libro espero sea una gran publicación.

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Eduardo

Hola Laura, me ha parecido sugerente tu reflexión, y tras su análisis la comparto totalmente.
Eso no evita el que en una lectura rápida y por una serie de creencias limitantes que tenemos en mayor o menor medida metidas en nuestro disco duro, uno piense que quizás no es… quizás… . Y todo son demonios y fantasmas internos o excusas que nos contamos para conformarnos , o para ser comodones y no salir de” nuestras zonas de seguridad ” aunque a veces son nuestras propias “cárceles” aunque sean de oro y peor si no lo son.
Es curioso observar que muchas de las reflexiones que se hacen o haces en relación al mundo empresarial y por ello económico. Tiene su aplicación literal a la vida personal de cada uno. Y como a modo de “muñecas rusas” es como si las reglas de juego fuesen las mismas y las debemos aplicar a cada una de las facetas y ámbitos de nuestra vida. Y a la vez cada una ellas se impregna y nutre de nuestras características, virtudes y defectos.
Muchos tratados y visiones espirituales y de crecimiento personal del ser humano resuenan perfectamente y se superponen con tu visión que aunque aparentemente se enfocan en el mundo empresarial, van más allá.

Lástima de no disfrutar esta semana de un vídeo, y privarnos de tu presencia donde nos deleitas con tu expresividad y saber estar. Éxito en tu libro!

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Gloria

Hola Laura, me han gustado estas palabras. Sobre todo la parte final, siempre práctica (como bien nos tienes acostumbrados) con unas sugerencias para implantar en nuestro día a día 😉

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dani

Hola Laura

<> Veo que te ha gustado

Primero te respondo:

<> No he dicho eso, sino algo parecido: querer ser lo que, en el fondo, se sabe que no se podrá llegar a ser, como el ejemplo que has puesto: ser tu misma, astronauta.

Lo de tener cuidado con lo que se desea, no iba enfocado a evitar decepciones, sino posibles equivocaciones: el típico y sencillo ejemplo que en el insti nos ponían para distinguirlo era:
– Deseo hacer pellas (o peyas) a menudo para estar relajado y disfrutar
– Quiero aprobar con nota, porque quiero ir a la universidad

Ambas afirmaciones son contradictorias, no se puede tener todo (frase que no te gusta, pero a veces es así). Lo primero es irracional (Desear) y a corto plazo, mientras que lo segundo es racional y a largo plazo. Esto se comentaba en Filosofía…

Por eso la definición de “Ambición” incluye la palabra “desear” y no la palabra “querer”. Y por eso creo que, aunque tus ideas son acertadas, te has equivocado en utilizar la palabra adecuada. (querer, o mejor dicho, desear cambiar el significado de las palabras definido en la RAE es algo bastante ambicioso…y no sé si muchos apoyarían esta idea). Por mucho que te empeñes y te esfuerces por conseguir ese objetivo ambicioso, creo que será una equivocación. (Aquí tenemos una función meta-linguística, ya que estamos hablando de tener ambición para actuar y hablar sobre la misma palabra “ambición”).

Si te guías por tus deseos (que pueden ser o no ambiciosos) corres el riesgo de equivocarte, y mas adelante darte cuenta que, aunque deseabas una cosa en aquel momento, realmente lo que querías, era otra, que a menudo es incompatible con la primera (como lo de hacer peyas habitualmente y aprobar).

Conformismo, zona de seguridad, seguir al rebaño, aceptar roles sociales… es cierto que todo eso no es bueno, y que tenemos que evitarlo, pero, ¿Crees que es necesario llegar a ser ambicioso para ello? Más fácil que cambiarle el significado definido para la palabra “Ambición”, sería menos ambicioso (y más sensato) intentar buscar otro concepto, otra palabra, que defina lo que queremos expresar, y dejar a la palabra “ambición” que siga su camino… no sé, espíritu de superación, ser luchador, no se… Bueno tú eres la redactora, “supérate” y danos un “sinónimo” más adecuado! 😉

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Trini

Gracias Laura, acabas de darme el empujón que necesitaba: voy a revisar mi plan de empresa doblando mis objetivos de venta para los próximos dos años. Un abrazo, y sigue así.

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EvaLudeña

El que no persigue sus sueños es porque esta muerto y solo los muertos no pueden soñar,ambicionar ser mejor cada dia es cualidad de perfeccionismo,y eso levanta
la moral a cualquiera.

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toni

Hola Laura, desde Patagonia Norte excelente este comentario, de todos modos algunos terminos estan sujetos a interpretación como esto de la Real Academia. Completamente de acuerdo y extraje algunas frases muy inteligentes que tienen poder en si mismas. En este medio en el que nos desarrollamos localmente resultan muy atrevidas, diría hasta contestarias frente al relato general que anima, a los jovenes sobre todo, a esperar un poco de suerte para ingresar al empelo público como gran objetivo, Me encantó, muchas gracias !!!

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Guillermo

Hola Distinguida y apreciada Laura!
Simplemente genial, espectacular!
Tus palabras trascienden fronteras, derrumban muros, influyen muy pero que muy positivamente…
Abrazos Cálidos.
Guillermo

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Belén

Hola Laura,
Te sigo hace tiempo y te doy la enhorabuena por todos los contenidos de tus post, porque son verdaderamente inspiradores y clarificadores, está llenos de Sabiduría y Luz.
Post como este, merecen una ‘Ola’ (como la mayoría de los que publicas) y una Reverencia, porque cada vez somos más los que deseamos, queremos y conseguirmos impregnar de ‘mucho más’ nuestras vidas y nuestras profesiones (una vuelta de tuerca de 360º).
Aprovechando que se ha mencionado la obra de Victor Frankl, quisiera compartir con vosotros (por os interesa) la fórmula con la conseguido dar sentido a mi vida y que, considero, Laura refleja en este post (al igual que, por ejemplo, en el relativo a la visualización guiada):
-Poner todos Sentidos, la Mente, el Corazón y el Alma al servicio de tus actividades -Tu Vida- (alineación perfecta del SER-ESTAR-OBJETIVOS-METAS que proporciona Felicidad -Disfrute, Éxito, Abundancia y Prosperidad-),
-Compartirlo (con Público, Amigos, Clientes…),
-Ser Agradecido
-Solicitar al Universo (Refuerzo de la Fe/Creencia en uno mismo) Sabiduría y Luz para tu Vida.

Gracias, Laura.

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Maria Lorena

Me encantó Laura, gracias por ser tan transparente!!! Tienes toda la razón.
Antes me pasaba que yo misma trataba de apagar mis sueños por esa sensación que estaban mal. Desde que decidí acabar con ese paradigma (aun sigo luchando día a día) las cosas han empezado a cambiar, porque mi ambición me ha movido.

Un abrazo,
Maria Lorena

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Micaela

Gracias, simplemente gracias. Termine el.dia con una discusion familiar. ME CULPAN POR SER AMBICIOSA. Naci en un lugar donde todo venia de arriba. Mis padres nunca lograron alcanzar sus objetivos. Mis hnos estan acostumbrados a tener poco y conformarse. Yo no soy delicada y acepto la vida qie me toco. Solo que quiero salir adelante y tener una casa digna. Cumplir mis objetivos y lograr cubrir necesidadrs basicas. Y me preguntaba xq me culpan? X eso? Tus palabras me sirven de mucha ayuda. Tratare de no dejar de lado cierto valores ni abandonar mi ambicion.!

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jose

Buenas!

Pienso que la ambición que tu comentas es la asociada a riqueza, éxito, dinero, fama etcc y sinceramente pienso que este tipo de ambición es siempre insana. Pensemos un poquito todo el caos que hay en el planeta tierra y las desigualdades sociales causado por mentalidades similares a la tuya, causadas por el DIOS DINERO. Hay que tener sueños en la vida, claro que si, aquí estoy de acuerdo contigo, pero jamás sin pasar por encima de nadie y no conozco a ningún empresario que sea rico y no haya hecho algún daño algún ser vivo, como he dicho hay que tener sueños y ambiciones pero pienso que debemos orientarlos a otros aspectos como intentar mejorar el bienestar de la sociedad, un mejor bienestar personal y espíritual, intentar cumplir objetivos solamente por el placer del proceso no por conseguir algún bien material externo, pues de interesados e hipócritas ya esta el mundo lleno. Gandhi ya lo dijo, vivamos simplemente para que otros puedan simplemente vivir. No seamos tan egoístas.

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LINA

Muchas gracias por este articulo, me sucede que desde que tuve una crisis de ansiedad por sucesos imprevistos que me llevaron a tomar malas decisiones y hacer cambios en los que no me fue bien, perdi la confianza en mi misma y le cogi mucho miedo a los cambios y es como si ahora estuviera atascada en lo mismo por miedo a hacer lo que quiero y equivocarme de nuevo. Tengo muchas ganas de pasarme a una casa mas grande y un poco mas costosa pero me tiembla todo del miedo que me da dar este paso, pero no quiero quedarme estancada en la casa que vivo que es pequeña y barata pero incomoda, quiero estudiar mas pero me da miedo que no pueda cumplir con los pagos siempre, o sea esta ansiedad me dejo con miedo de todo y ya no quiero sentirme mal por ambicionar cosas, de verdad la gente te hace creer y uno mismo ya lo cree, que eso es malo, ayudame con un consejo! ya tome la decision de irme de esta pequeña casa y estudiar mas, pero no quiero sentirme culpable por ello ni asustada y arrastrar a mi pareja en malas decisiones.

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