¿Pierdes la fe cuando no obtienes resultados inmediatos?

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Este es un artículo escrito por mi invitada Aida Baida.


 

¿Pierdes la fe cuando no obtienes resultados inmediatos?

Muchas personas me escriben desanimadas porque han empezado algo nuevo, normalmente algún tipo de negocio, pero como no tienen resultados inmediatos, están pensando en tirar la toalla.

Quizá te pase a ti también, perder la fe cuando no ves resultados rápidos. ¿Qué hacer ante esa situación? En mi experiencia, esto es lo que te recomiendo:

 

1. En primer lugar, tener claro qué tipo de resultados quieres o esperas ver y a qué plazo.

Porque si no te has parado a pensar en eso, ¿cómo puedes saber si te está yendo bien o no? ¿A qué llamas tú resultados inmediatos? Es fundamental que sepas medir los avances de tu negocio o proyecto. ¿En qué los basas? Ingresos, beneficios, número de clientes al mes, proyectos terminados. No empieces sin saber qué medir.

Por ejemplo, puedes ponerte como objetivo empezar a tener beneficios en un determinado periodo de tiempo, o tener X clientes, o tener algún ingreso aunque no tengas beneficios. Lo que está claro es que tiene que haber algún avance y tienes que determinar antes de empezar qué tipo de avance vas a considerar.

 

2. Otro punto a tener en cuenta es que tienes que ser realista, está muy bien tener grandes sueños e ir tras ellos pero siempre tienes que ser plenamente consciente de tu situación y circunstancias. ¿De verdad es viable conseguir lo que quieres en ese periodo de tiempo? ¿Has mirado otros casos? La mayoría de los negocios tardan entre uno y 3 años en tener beneficios. Hay excepciones, claro, pero eso es lo normal. Así que quizá no tener resultados inmediatos no es un verdadero problema, al menos todavía.

 

Analiza tu situación financiera y decide cuándo abandonar antes de empezar. Está es una idea genial de Seth Godin porque tomar decisiones cuando estas desesperada no es nunca una buena idea. Lo ideal es ponerte un límite de tiempo, un período de prueba tras el cual si no has cumplido los objetivos planteados (¡realistas!), no has visto progreso alguno y no ves más alternativas, entonces te puedes plantear si es hora de abandonar.

Lo que está claro es que, en general, las cosas no son fáciles, hay que ser perseverante, tener claro lo que quieres, qué resultados esperas, cómo medirlos y hasta qué punto puedes llegar.

 

Por ejemplo, cuando empecé mi negocio decidí darme un año de prueba para ver cómo iba la cosa (todo esto teniendo en cuenta mi situación familiar y económica). Al cabo de 9 meses me di cuenta que no estaba teniendo los resultados esperados y tenía que tomar una decisión. En mi caso: abandonar y volver a la ciencia, o darle un giro a mi negocio. Analicé lo que había conseguido hasta la fecha y decidí empezar de nuevo, cambiando algunas cosas y contratando a una mentora para que me ayudara. No fue una decisión fácil pero fui perseverante y esta vez empecé a ver progresos mucho más rápido y seguí y sigo trabajando para que mi negocio vaya cada vez mejor.

 

Como ves tenía un plan antes de empezar, sabía qué resultados medir y pude tomar una decisión cabal sin dejarme llevar por la desesperación.

Así que si pierdes la fe cuando no tienes resultados inmediatos, sigue estos pasos y replantéate tu situación hasta que encuentres la solución.

Solo tú sabes lo que es mejor para ti en este momento.

 


Sobre la autora: La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales y emprendedoras que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, conseguir más clientes, más ingresos y más libertad. Si buscas claridad, motivación, acción y resultados, escucha su audio gratis “5 Pasos para que tu Negocio Despegue en 6 meses o menos” en http://bit.ly/1bD6PN1


 

Espero que lo hayas disfrutado tanto como yo.

Un saludo,

3 Comentarios

Elia

Hola wapisimas!
Aida, me ha encantado verte por el blog de Laura y que hables precisamente de “tu plan en caso de…” y eso es algo que también recomiendo a todos los lectores.
Laura lo sabe bien. Al iniciar mi negocio hice mi “plan en caso de…” al principio me libré, empecé muy bien!! pero meses después la cosa comenzó a flaquear! y yo no estaba dispuesta a “que mi vocación no funcionara”. Así que tome mis decisiones previas de “plan en caso de…”, hice de Laura mi mentora y tras transformarlo todo…la cosa rodó 😉
Al igual que Aida, actué antes de verme con la soga al cuello, antes de quedarme sin recursos económicos, con margen de tiempo para la acción y resultados. Si un plan y decisiones previas hubiera sido distinto.
besos a las dos!

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