Qué es y cómo superar el síndrome del impostor

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Qué encontrarás en este artículo:

¿Sientes que no tienes ni idea de lo que estás haciendo? ¿Temes que un día se den cuenta? ¿Cobras precios bajos o no terminas de lanzarte porque no te crees profesional? Lo tuyo es un claro caso de síndrome del impostor, y vamos a solucionarlo

Ay, ¡cuánto te entiendo! No conozco a nadie decente que no se haya sentido así alguna vez en su vida y recorrido empresarial.

Yo no he estado libre de este síndrome tampoco. En su momento era una pesada compañía que arrastraba y sentía cada vez que quería hacer algo nuevo. Con el tiempo, y con mucho empeño, he aprendido a gestionarlo y dominarlo para que no me limitara.

 

 

Si no lo sabes gestionar bien, sentirte un fraude puede afectar al crecimiento de tu negocio y a los resultados que consigas. Por eso es tan importante que lo identifiques y lo sepas dominar, ¡para que no te controle y termines saboteando tu vida y tu negocio!

Lo bueno de identificar un problema es que le puedes poner solución: sigue leyendo y descubre cómo plantarle cara a tu síndrome del impostor y superar tu inseguridad profesional para conseguir todo lo que quieres. Al final del artículo también verás un vídeo donde te doy algunos consejos para gestionar tu síndrome del impostor y mantenerlo a raya para que no te condicione más.

 

 

 ¿Qué es exactamente el síndrome del impostor?

El síndrome del impostor es un fenómeno psicológico según el cual una persona es incapaz de internalizar sus logros y sufre un miedo persistente a ser descubierto como un fraude.

Parece un término muy actual, muy de la era de Instagram, pero lo cierto es que lo acuñaron dos psicólogas clínicas, Pauline Clance y Suzanne Imes, allá por 1978.

A pesar de que tienes pruebas de tu competencia y tu capacidad, e incluso tienes experiencia y la formación adecuada, sabrás que sufres este síndrome porque sientes que no mereces el éxito que has conseguido, y atribuyes tus logros a la suerte, a una coincidencia o a tu supuesta capacidad de hacer creer a los demás que eres más competente e inteligente de lo que en realidad crees ser.

Básicamente, el síndrome del impostor sería esa sensación de “se van a enterar de que no tengo la más remota idea de lo que estoy haciendo”. 😱

“Cómo voy a cobrar yo esto si no soy una profesional reconocida”.

El síndrome del impostor es esa parte de ti, esa mutación de tu fronterizo, que te dice “¿pero adónde vas, qué te has pensado? ¿Quién eres tú para hacer esto?”. 

Se trata de un mecanismo de defensa de tu parte inmovilista que utilizas para protegerte, para no decepcionarte, para que no destaques y te apartes de tu clan (familia, amigos, colegas, sociedad, etc.), para no pasar vergüenza, etc.

Es un miedo a fallar, a exponerte, a ser criticado, a que los demás confirmen tus peores temores…La verdad es que aquí puedes añadir todos los miedos del mundo, hasta los más sutiles.

Lo más curioso es que el síndrome del impostor es muy normal entre la gente honesta y perfeccionista. También está muy unido al tema del merecimiento, a sentirnos merecedores de todo lo que nos pasa.

 

 

 ¿De dónde viene el síndrome del impostor?

Tu síndrome del impostor suele tener su origen en tus experiencias y/o en tus creencias:

  • ◈ Experiencias anteriores: Por ejemplo, como lo intentaste y fracasaste una vez, ya crees que estás sentenciado y que nunca vas a triunfar. También puede venir de experiencias que tuviste en la niñez o en la adolescencia y que, ya las recuerdes conscientemente o no, están afectando al adulto que eres ahora.
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  • Por ejemplo, tu autoestima puede depender de lo que te dijeron cuando eras pequeño. Y ojo, no digo esto para que busques culpables, sino para que seas consciente de lo que te ocurre y puedas buscar soluciones.
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  • ◈ Creencias: Hay tantas creencias limitantes como personas. No tienes suficiente experiencia, necesitas formarte más para tener algo que te acredite frente a los demás, tú no eres de los que les pasan esas cosas, no eres un profesional asentado en tu sector, etc.
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  • ¿Cómo nos afecta el síndrome del impostor?

Como te comentaba al principio del artículo, el síndrome del impostor puede tener consecuencias devastadoras para tu autoestima, tu trabajo y, en definitiva, para tu vida. Estas son algunas de las formas en las que nos puede afectar el síndrome del impostor:

  • ❌ Haciendo que cobremos menos por nuestro trabajo.
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  • Cuando nuestro síndrome del impostor está activo, solemos dar más de lo que está presupuestado o pactado, lo que en inglés se conoce como overgiving.
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  • Esto esconde una creencia de que lo que te han pagado es demasiado. Por eso digo que el síndrome del impostor está muy relacionado con el tema del merecimiento.
  • ❌ Hace que cedamos en negociaciones, aunque sepamos que lo que nos están ofreciendo o imponiendo no es justo (con la consecuente rabia o rencor que esta situación puede hacer que acumulemos al sabernos tratados de forma injusta)
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  • ❌ Hace que rechacemos ofertas que nos harían llegar al siguiente nivel: propuestas de colaboración, ponencias, etc.
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  • Esto puede ocurrir por miedo e inseguridad, por sentir que no estamos lo suficientemente acreditados, por sentir que no somos tan expertos y por tanto no deberíamos cobrar por nuestro conocimiento, o por una combinación de todos estos factores.
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  • En los peores casos, el síndrome del impostor puede hacer que directamente no salgas de detrás de la pantalla de tu ordenador, y que no vayas a por las oportunidades que harían que consiguieras tus objetivos.
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Las máscaras de tu propio síndrome del impostor 🎭

El síndrome del impostor va y viene, muta según el nivel en el que nos encontremos.

De hecho, esta sensación de que eres un fraude se activa siempre que vas a por más. Cuando subes al siguiente nivel y empiezas a tener más visibilidad e influencia, de repente tu síndrome del impostor (sí, ese que pensabas que ya habías vencido) se vuelve a activar.

Vuelve a aparecer con un discurso diferente, diciéndote que quién eres tú para hacer esto, que no tienes ni la más remota idea de lo que estás haciendo, que eres un fraude…

Así que es como un baile: lo gestionas, subes al siguiente nivel, reaparece, vuelves a gestionarlo, etc. ¡Siento decirte que no te librarás nunca de él! Pero sí que puedes – y debes- dominarlo para que no influya negativamente en tu vida.

Una de las mutaciones más comunes es la de escudarnos en la formación. La formación es un arma de doble filo. Estar en continua formación y aprendizaje está bien, pero hay que tener cuidado de no caer en excesos y en escondernos detrás del “cuando termine esta formación por fin podré hacer esto o lo otro, etc”.

Aquí estaríamos cayendo en la parálisis por análisis, lo cual nos mantiene en un estado inmovilista que nos aleja de crear la vida que queremos para nosotros. Y eso es precisamente lo que busca nuestro síndrome del impostor: mantenernos en “lo malo conocido”.

Es la excusa perfecta, la de “no estoy lo suficientemente preparado”

 

 

Cómo superar el síndrome del impostor

Vamos a lo importante: ¿cómo gestionar el síndrome del impostor? A continuación comparto contigo varios consejos que estoy segura de que te serán de utilidad.

Admite tu problema

El primer paso es tomar conciencia de lo que te pasa y darte cuenta de que esa sensación de que eres un fraude te está limitando y frenando en todos los aspectos. Una vez que identificas lo que te ocurre, es más fácil luchar contra ello.

Prepárate lo justo y necesario

Si te ayuda a sentirte más seguro, puedes hacer una formación que te acredite como profesional en el campo al que te quieres dedicar. Pero OJO, una formación, ¡no una carrera entera! (salvo que quieras ser abogado, arquitecto o médico, claro). Muchos no paran de encadenar formaciones, diciéndose que aún no están preparados, cuando en realidad se están escudando detrás de esta necesidad de acumular títulos.

Da pequeños pasos y no grandes zancadas

El miedo se supera dando pequeños pasos y pasando a la acción. No puedes pretender pasar de no haber hablado nunca en público a dar una charla delante de 1.000 personas, porque el miedo te colapsaría.

La idea es ir dando pequeños pasos, avanzando poco a poco, para adquirir confianza y cultivar esa sensación de merecimiento. 🌱

También debes tener muy en cuenta que la confianza en uno mismo solo se consigue en el terreno, y no desde el sofá. Esto nos lleva al siguiente punto.

 

Practica, practica, practica

La seguridad que estamos buscando sólo se consigue con la práctica. Por ejemplo, cuando los médicos salen de la carrera no tienen ni idea de salvar vidas y seguramente se sienten muy impostores.

Es en la residencia, en el quirófano, en la consulta, cuando se convierten en buenos profesionales, cuando van especializándose y adquiriendo experiencia y conocimientos. Y no por ello dejan de cobrar cuando están aprendiendo, ¿lo ves?

En nuestro caso es lo mismo: no vas a ser mejor experto o sentirte menos impostor porque hagas un curso teórico más. Vas a ganar confianza y a superar pasito a pasito tu síndrome del impostor cuando empieces a practicar, a exponerte y a tratar con tus clientes.

Además, el síndrome del impostor está muy conectado con la gente perfeccionista y exigente consigo misma. Pretenden ser excelentes desde el primer intento y no entienden que esa excelencia se consigue con la práctica. Así que permítete intentarlo.

 

Ten en cuenta que lo importante son los resultados que ayudas a conseguir a tus clientes. 

Cuando yo contrato un diseñador gráfico, me da exactamente igual qué estudios tiene o dónde aprendió a manejar el Photoshop. Lo que quiero es ver su portfolio, cómo son sus diseños, si son estéticos y si funcionan, si nos entendemos bien…es decir, quiero ver resultados.

Por eso, una buena estrategia para ayudarte a superar tu inseguridad es conseguir testimonios de tus clientes.  

 

No permitas que el miedo te frene 

Es muy importante conectar con tus emociones, tanto las positivas como las etiquetadas como negativas. Una de ellas es el miedo. Piensa que sentir miedo es síntoma de que nos estamos moviendo: si no tuviéramos miedo querría decir que estamos estancados, en lo que yo llamo el reino de lo malo conocido.

Así que si tienes miedo, ¡fantástico! Significa que vas por buen camino.

Además, siento comunicarte que el miedo va a seguir ahí. Desde mi experiencia, el miedo no se va nunca, simplemente muta. Lo importante es no dejar que te frene y que no sea excusa. Se trata de tener más ganas que miedo y de hacernos buenos compañeros de nuestro miedo.

✅ Otra estrategia que quizá te ayude al principio es el famoso Fake it until you make it”  o  simúlalo hasta que lo consigas. Si al dar un nuevo paso te sientes inseguro o te falta confianza, finge que te sientes seguro hasta que consigas sentirlo.

 

Conecta con las ganas y el entusiasmo.

Conectar con tus ganas, con tu motivación y con el entusiasmo es tan importante (o más) que gestionar tu miedo.

Las emociones que sientes son un indicador del camino que tienes que seguir. Aunque el miedo esté ahí, si tu deseo te habla, si tienes alegría y entusiasmo, ¡sigue adelante a pesar de ese miedo!

👌 Este es uno de mis trucos: enfocar mi energía en las ganas y en el entusiasmo más que en el miedo. De hecho, el entusiasmo es una de mis emociones favoritas porque me da fuerzas para seguir adelante y alcanzar todas las metas que me proponga.

Como has visto en este artículo, para mí el mindset (la forma de pensar) es SUPER importante. Creo que todo empieza en nuestra cabeza, que si yo creo algo posible, si yo me creo capaz y merecedora de algo (tanto personal como profesional), esto afecta a las decisiones que tomo y, por lo tanto, a mis acciones y resultados.

Te sorprendería ver cuántas veces termino trabajando la mentalidad de mis clientes, a pesar de que también trabajemos su estrategia y desarrollo de negocio.

Porque si tú estás bloqueado y piensas que debes trabajar horas interminables porque así es como te han inculcado que se consiguen las cosas, o si no tienes límites con tus clientes potenciales o no crees que debas cobrar los precios que mereces….da igual cuántas tácticas te explique.

No harás nada hasta que no cambies tu discurso mental. Porque todo empieza en nuestra mente.

En mi curso Mindset trabajamos para desbloquearte, vencer los miedos que te paralizan o te hacen ineficaz, desprenderte de prejuicios y creencias que condicionan tus resultados y cambiar aquellos patrones de comportamiento perjudiciales para ayudarte a conseguir la vida de tus sueños.

Si quieres ser el primero en enterarte cuando volvamos a abrir inscripciones, puedes apuntarte aquí

¿Quieres disfrutar del este contenido en formato vídeo? ¡Dale al play y empieza a librarte de tus miedos!

Espero que estos consejos te resulten de ayuda y que todo lo que te he contado te sirva para gestionar tu síndrome del impostor.

Cuéntame, ¿eres de esa mayoría de profesionales que sufren el síndrome del impostor? ¿Qué vas a hacer para recuperar tu confianza y superar esa autoexigencia excesiva que te provoca tanta inseguridad profesional y que castra tus sueños?

Te espero en los comentarios.

Y si conoces a algún emprendedor o pequeño empresario al que creas que este post puede resultarle de ayuda, por favor, mándaselo para que así también se beneficie del contenido ❤️

Un fuerte abrazo,

Laura

13 Comentarios

José Carlos

Muchas gracias por este vídeo Laura. Justamente la semana pasada estaba hablando con una amiga que me confesaba que no se sentía como una experta para cobrar por el conocimiento que tenía. Casi clavó una de tus frases en tu vídeo. Y yo le hablé de esto, del síndrome del impostor, y de que era algo que nos pasaba a todos o si no a todos, a casi todos. Deberíamos hacer algún tipo de grupo de apoyo como el del alcohólicos anónimos para personas con el síndrome del impostor, porque estoy convencido de que somos muchos. Yo lo he pasado, y lo sigo pasando en ocasiones. Va y viene, va y viene.

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Margarita

Hola Laura! Un gusto ver tus videos que llegan en los momentos juntos como ahora.
Me ha gustado mucho en específico la frase de «el miedo nunca desaparece», es un alivio de cierta forma porque sé que este no deberá ser freno ni hoy ni dentro de 10 años.
El síndrome me ha afectado un par de ocasiones pero me alegra saber que es normal, por ejemplo, actualmente he progresado con mi empresa y cada vez siento que «me pide más» en el sentido de crecimiento; me pide más empleados, me pide una oficina grande, me pide más productos etc. Sin embargo a veces creo que «aún no soy lo suficientemente buena o grande*» para adquirir esas cosas, que aún no soy «ese tipo de empresa» para tenerlo, y desde luego otra parte De mi me dice «pero cuando seré lo suficientemente buena?»
Seré más conciente de este tema para que no me deje llevar por el miedo y quedé atascada.
Saludos Laura y por cierto muchos abrazos para tu pequeña! 😉

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Alberto Nogales

Gracias por todos los contenidos. Estoy de acuerdo en la mayoría de lo que dices, pero el tema de los médicos y arquitectos… es algo que estuve debatiendo hace poco con unos compañeros.
El razonamiento no me parece el más adecuado. Ellos sí necesitan formación porque tienen que salvar vidas y porque los edificios no se pueden caer… ¿Y un consultor de negocios no necesita formación porque las empresas pueden equivocarse y entrar en bancarrota? ¿Un experto en marketing online no necesita formación porque puede tirar miles de euros a la basura con estrategias erróneas?
Como te decía, en el trasfondo estoy de acuerdo. Para contratar personal en mi empresa, no me importan los títulos oficiales. Pero el razonamiento no es el más apropiado.

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Laura Ribas

Hola Alberto, veo lo que quieres decir y de algún modo comparto tu opinión. Sin embargo, uno puede ser un gran experto en algo gracias a su experiencia o aprendizaje autodidacta, sin tener un título oficial. Conozco a diseñadores impresionantes que no se han sacado ningún título. O yo misma, yo aprendí de forma autodidacta y desde mi propia experiencia. Luego me saqué un postgrado de marketing online donde no aprendí nada nuevo.

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estudiante de marketing

El temido síndrome del impostor. Un buen remedio para superarlo es, a la manera conductista, exponerse, y demostrar por la acción, la práctica, que uno es bueno en lo que hace. El mundo del márketing es etéreo sólo en apariencia -es a lo que me dedico yo-, pero en el terreno de juego es donde uno puede encontrar la confianza que no tenía. saludos!

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Florens

Que bueno el tema Laura. Pienso que eres una mina de conocimientos y documentación, si, a mi también me ha pasado el síndrome de el impostor y de la inseguridad, yo lo he solucionado con una gran dosis de: hago lo que creo que es bueno para mi y para muchos que piensan como yo, como se que hay muchos que piensan igual que yo, me pongo en su lugar y así me da más fuerza, gracias por este vídeo tan genial.

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Denise

Laura eres de las personas más cuerdas que escucho últimamente. Tus palabras me ayudan y motivan mucho. Gracias por tu blog y tu trabajo. Este video sobre todo me dará mucho gusto compartir.

Solo una pregunta, con el fake it till you make it… y si alguien llegara acusándome de hipócrita o mentirosa, o disminuyendo mi autoridad o experiencia con equis tema? ¿Cómo sería una forma correcta pero no sumisa de lidiar con personas negativas/nefastas como esas?

Gracias por tu atención, un abrazo.

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Laura Ribas

Hola Denise, entiendo tu pregunta. El fake it till you make it es sobre tu seguridad en ti misma hasta que sientas realmente esa seguridad. No es sobre tu valía como profesional, así que na creo que nadie pueda reprochártelo 🙂

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Washington Wagner

Muy bueno el video Laura, identificar, poner nombre y proponer soluciones para esas sensaciones fue muy importante, y como dijiste, creo que muchos de nosotros la tenemos algunas veces. Gracias, excelente video.

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Osnar

Gracias Laura, muy buen vídeo. Yo le añadiría la siguiente frase a cualquier persona que se sienta impostor en si negocio. «Métete en el personaje»

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Concu

Hola Laura!!
Gracias por el video, yo estoy en el punto en el que el miedo me paraliza, mi fronterizo hace estragos en mi, se que soy una gran profesional pero a la vez siempre creo que es poco…hasta me he planteado hacer la carrera, pero por otro lado tambien tengo como un fronterizo buenisimo que me dice que no tengo tiempo como para perderlo!! Asi que voy a tener una charla con ambos seriamente a ver si consigo de una santa vez desbloquearme, creerme de verdad que soy buena en mi trabajo (lo curioso de todo esto es que soy la unica que duda de mi, puesto que la realidad es que ayudo a mucha gente) y no me lo termino de creer…
Gracias mil
Un beso

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Marta Bernal

Hola, Laura
Qué razón tienes en todo lo que comentas. Ayer mismo, estuve hablando del tema con una colaboradora. Hace apenas un año gestioné este síndrome, cuando me tocan dar mi primera ponencia y me sentía un fraude. Estos días,paso por algo similar ya que estoy haciendo cambios en mi sistema de trabajo para dar un salto más en mi negocio.
He tenido pánico y por eso, he vuelto a pensar… quien soy yo para hacer esto.
Así que escuchar que es normal y que tendré que volver a trabajar este síndrome algunas veces más… Me anima, no soy el único bicho raro
Por eso, mil gracias por tus palabras y seguiré adelante con buen pie para alcanzar mis objetivos
Un fuerte abrazo y,
gracias por todo lo que haces

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